Juan Antonio Anquela
Deportivo de La Coruña

¿Quién es Juan Antonio Anquela?

Tras caer ante el Mallorca por 3 goles a 0, el sueño del ascenso se esfumó para el Deportivo de La Coruña. El confeti y el cava volvieron al cajón, al igual que la ilusión de una afición que tendrá que esperar una temporada más para brotar entre los mejores. La derrota golpeó no solo el corazón del deportivismo, sino también el crédito de José Luís Martí, que dejó de ser entrenador del primer equipo el pasado 30 de junio. Con energías renovadas y ganas de volver soñar, desde el club se rastreó el mercado en busca de un nuevo técnico que se ajustase a los requisitos para crear un Deportivo campeón. Con una clarividencia no representada por el sentir de su afición, la primera y definitiva elección de Carmelo Del Pozo fue Juan Antonio Anquela.

Ligado al fútbol desde su infancia, Anquela dejó de recorrer la banda como extremo para impartir sus conocimientos desde el área técnica hace ya más de 20 años. En eso momento, comenzó su camino desde el barro de la Segunda División B. Conocido por ser el entrenador del famoso «alcorconazo», el apodado «Anquelotti» se podría definir como un entrenador de la vieja escuela. Pasional, intenso y competitivo hasta lo enfermizo, de esos que se pasan más horas en la ciudad deportiva que en su propia casa. 

Estilo y sistema de juego de Juan Antonio Anquela

Si bien Anquela promete intensidad, compromiso y sacrificio por parte de sus equipos, no asegura que estos vayan a levantar al aficionado del asiento. El jienense es de los que basan su juego en la solidez, en una defensa fuerte y en pelear hasta el último balón. Ya sea mediante una presión alta o un repliegue intensivo, sus recuperaciones de balón nunca terminan en jugadas largas y elaboradas. Su juego es vertical y directo a la portería, en la que el mediocampo pierde una importancia otorgada a las bandas.

Pese a repetir en numerosas ocasiones que le es indiferente jugar con mediapunta y delantero o doble ariete, la pizarra de Anquela siempre cuenta con dos hombres pegados a la línea de cal y dos jugadores más descolgados en la punta de lanza. Ya sea en 4-4-2 o 4-2-3-1, el jienense tiene fe ciega en su sistema, para el que considera imprescindible que uno de sus dos jugadores más avanzados tenga capacidad de combinar entre líneas y hacer progresar al equipo. Cabe destacar, que el plan de juego es muy similar al empleado por José Luís Martí, cuyos sistemas no negociaban la posibilidad de no contar con un doble pivote y dos bandas que sumasen en defensa.

Formación de Juan Antonio Anquela
Sistema base de Juan Antonio Anquela | Elaboración propia

Sin embargo, el libreto del jienense no se queda sin hojas tras estas directrices. A lo largo de su carrera ha demostrado ser capaz de adaptarse a diferentes situaciones. Sin ir más lejos, la temporada pasada, el Oviedo comenzó con un 4-3-3 ideado para crear un equipo que dominase a través del manejo de la pelota. La experiencia no fue duradera y, entre lesiones y probaturas, Anquela terminó implantando un 5-3-2. Los carrileros largos cumplían las funciones anteriormente empleadas por los jugadores de banda y, en lugar de jugar con dos puntas, utilizaba un único ‘9’ y dos jugadores por detrás, cuyas espaldas eran cubiertas por un doble pivote. La nueva formación dio sus frutos y se instauraría hasta el día de su cese tras un 3-3 frente al Córdoba. 

Una trayectoria labrada en el barro

Durante gran parte de su carrera, Juan Antonio Anquela tuvo que labrarse un nombre en la siempre difícil Segunda División B. Jaén, Huesca, Melilla y Águilas fueron el preámbulo a su gran papel en el Alcorcón. El técnico será siempre recordado por haber dirigido aquel 4-0 al Real Madrid en la Copa del Rey, el famoso «alcorconazo». El propio Anquela lo considera uno de los mejores momentos de su vida, pero sus logros con los alfareros no se quedan ahí. El jienense cogió al equipo en 2008 en una situación complicada y, en dos temporadas, terminó ascendiéndolo a la categoría de plata. Tras esto, Anquela llegó incluso a clasificar al equipo al play-off y hacerle soñar con un ascenso a Primera que finalmente no ocurrió.

Su esfuerzo obtuvo finalmente la recompensa de cumplir el que siempre había sido su sueño, entrenar en Primera División. En la temporada 2012-2013, el Granada eligió al jienense para dirigir un ambicioso proyecto en La Liga Santander. Sin embargo, la aventura no siguió el rumbo esperado y Anquela fue cesado tras 21 jornadas en las que había conseguido 5 victorias. Pese al varapalo, sus ganas de entrenar siguieron intactas y, en los años posteriores, dirigió al Numancia y al Huesca con sobresalientes actuaciones. Su buen papel le hizo merecedor de la dirección de uno de los grandes de la categoría. El Oviedo le entregó las riendas de su proyecto en la temporada 2017-2018 y Anquela respondió dejando al equipo 7º, a un paso de play-off. Con aspiraciones mayores en el curso siguiente, terminó cesado en el tramo final de este curso, con el equipo 9º a 5 puntos del objetivo.

 

 

 

 

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